Un rescate a contrarreloj se registró en el balneario Sandra Canale, donde cinco guardavidas lograron salvar a un adulto mayor y a su nieta de 9 años, que habían sido arrastrados por la corriente del río Limay hacia un sector de gran profundidad.
El episodio ocurrió durante una jornada con alta concurrencia de público, en un contexto de incremento del caudal del río respecto de días anteriores. La situación se produjo en el sector central del balneario, un punto que a simple vista parece accesible para los bañistas, pero que actualmente presenta una canaleta profunda producto de las variaciones del cauce registradas en los últimos años.
Según explicó Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad de Neuquén, el adulto se encontraba bañándose junto a su nieta cuando ambos fueron desplazados por la corriente hacia un sector donde el río supera los cinco metros de profundidad.
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El hombre había sido advertido previamente por los guardavidas sobre el riesgo del lugar. A pesar de la recomendación, decidió permanecer en ese sector. Minutos después, la fuerza del agua lo hizo perder pie y la niña se aferró a él, quedando ambos en una situación crítica de ahogamiento.
“El adulto mayor dejó de hacer pie rápidamente y la niña se sostuvo de su abuelo. Eran dos personas en una situación de riesgo concreto de ahogamiento”, explicó Baggio al describir la gravedad del episodio.
Un sector engañoso y peligroso
El funcionario detalló que el punto donde ocurrió el incidente presenta una canaleta que se fue formando con el paso del tiempo, como consecuencia de reiteradas crecidas y bajantes del río Limay. “Es un sector que durante años fue bajo, pero el comportamiento del río fue modificando el lecho. Hoy hay un pozo profundo que no siempre es visible desde la superficie”, indicó.
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Baggio remarcó que el río Limay es un río de montaña, con caudal regulado y cauce cambiante, lo que genera modificaciones constantes en el fondo. La velocidad de la corriente, los pozones, ramas, árboles y las irregularidades del lecho hacen que un lugar que parece seguro pueda volverse peligroso en segundos.
El operativo de rescate y el rol clave de los aspirantes
El rescate demandó la intervención simultánea de cinco personas que ingresaron al agua. Tres eran guardavidas del operativo municipal y dos aspirantes a guardavidas, pertenecientes a escuelas de formación que se encontraban realizando prácticas obligatorias en el balneario.
Baggio aclaró que en ese sector funcionan dos puestos de guardavidas, ubicados a ambos lados del área donde se encuentra la canaleta. “No es un punto que esté justo enfrente de un puesto. Los guardavidas tuvieron que correr entre piedras y bañistas para llegar rápidamente y arrojarse al agua”, explicó.
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La intervención fue considerada un rescate múltiple, ya que involucró a un adulto mayor y a una menor, lo que incrementa la complejidad del procedimiento y exige una respuesta inmediata y coordinada. Finalmente, ambos lograron ser sacados del agua y asistidos, sin que se registraran consecuencias graves para su salud.
