La emergencia geológica y urbanística declarada en la zona del cerro Hermitte reactivó una advertencia que quedó documentada hace más de 20 años. En 2002, un informe técnico elaborado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ya advertía que no se recomendaba la construcción de nuevas viviendas en el barrio Sismográfica, debido a la peligrosidad geológica de toda la ladera sur del cerro.
El estudio, solicitado por la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, analizó en profundidad los procesos geológicos que afectan al sector y fue contundente en sus conclusiones: el barrio se asienta sobre materiales removidos naturalmente por antiguos deslizamientos, con presencia de arcillas altamente expansivas, infiltración de agua y cavidades subterráneas generadas por erosión hídrica. Estas condiciones, señalaban los especialistas, incrementan de manera significativa el riesgo de hundimientos del terreno, roturas estructurales y reactivación de movimientos de ladera.
Cerraron toda la zona del cerro Hermitte por 48 horas: “Sigue latiendo y presenta riesgo urbano”
Entre las recomendaciones centrales del informe, el SEGEMAR proponía prohibir la expansión del barrio sobre la ladera y su área de influencia, evitar movimientos de suelo, restringir el riego, controlar las pérdidas de agua de las cañerías y establecer un sistema permanente de monitoreo y alerta temprana. Incluso advertía que, de continuar el crecimiento urbano, el municipio asumiría la responsabilidad de implementar un control constante del comportamiento del cerro.
La advertencia que nadie escuchó: hace más de dos décadas un informe oficial alertaba sobre el riesgo en el cerro Hermitte
Foto: archivo Crónica
Estas conclusiones técnicas también fueron reflejadas en una nota periodística publicada ese mismo año, en la que se informaba que la zona no representaba un peligro inmediato, pero sí un riesgo a futuro si no se frenaba la construcción de nuevas viviendas y obras. La advertencia fue clara: el problema no era coyuntural, sino estructural, y estaba directamente vinculado a la ocupación progresiva de un terreno geológicamente inestable.
Un hombre grabó grietas y hundimientos en el Cerro Hermitte: “Todo eso está afectando a las casas”
UN CRECIMIENTO QUE TRAJO CONSECUENCIAS LETALES
Lejos de revertirse, el crecimiento urbano continuó. Con el paso de los años, la ladera sur del cerro Hermitte fue incorporando nuevas viviendas, loteos y modificaciones del terreno, muchas de ellas en sectores que el informe técnico identificaba como áreas críticas. El propio estudio de 2002 señalaba que la peligrosidad no se limitaba al barrio Sismográfica, sino que alcanzaba a otros sectores como Marquesado, Los Tilos y zonas aledañas, todos parte de un mismo sistema geológico inestable.
El fin de semana, ese riesgo latente se manifestó con fuerza. Un movimiento de suelo de gran magnitud provocó daños estructurales, obligó a evacuar viviendas y derivó en el cierre total del área por 48 horas. Las autoridades confirmaron que el cerro continúa en actividad, que el movimiento “sigue latiendo” y que existe riesgo urbano, lo que llevó a declarar la emergencia geológica y urbanística.
Drama en el barrio Sismográfica: casas partidas al medio, inseguridad y familias sin lugar donde dormir
El contraste entre las advertencias técnicas de 2002 y la situación actual expone una problemática de fondo: la falta de planificación territorial sostenida en el tiempo y el escaso peso que tuvieron los estudios científicos a la hora de definir el crecimiento urbano. Lo que hoy se vive en el cerro Hermitte no es un fenómeno inesperado, sino la consecuencia de un proceso advertido con precisión técnica hace más de dos décadas.
Mientras avanzan las evaluaciones para determinar la estabilidad del cerro y el futuro de las familias afectadas, el caso vuelve a instalar una pregunta clave para Comodoro Rivadavia: qué lugar ocupan los informes técnicos, las advertencias científicas y la prevención en las decisiones sobre el uso del suelo, en una ciudad atravesada históricamente por la tensión entre desarrollo urbano y condiciones geológicas complejas.
