POSADAS.- Con la firma del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo, el Gobierno se designó hoy por medio del decreto 15/2026 a Diego Ardúriz como nuevo director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Se trata de un primo del titular del Palacio de Hacienda, que tomará así el cargo que hasta ahora ocupó Alfonso Peña, un alfil del expresidente Mauricio Macri.
En rigor, según pudo saber LA NACION, en la conducción de Yacyretá habrá un enroque: Andúriz pasará a tener el cargo que hasta ahora desempeñó Peña y éste, a su vez, se integrará al Consejo de Administración del EYB, donde ya tenía un asiento el primo de “Toto” Caputo.
Hombre de confianza del ministro de Economía, Adúriz tuvo a su cargo la dura negociación con las generadoras de energía cuando al comienzo del gobierno de Milei, en abril de 2024, la mayorista Cammesa les postergó pagos multimillonarios en una negociación que hizo ruido en el mercado.
Adúriz también fue director de las empresas Ausa y Enarsa por el Ministerio de Economía, y antes en el sector privado trabajó en compañías de tecnología. Asumirá como el 26° titular del EBY, en 50 años de vida de la principal generadora de energía del país, que produce el 14% de lo que consume la Argentina.
El nuevo director ejecutivo tendrá a su cargo la conducción de la gestión operativa e institucional, con el objetivo de dar continuidad a “los proyectos estratégicos en marcha, fortalecer los procesos de gestión y profundizar el compromiso de Yacyretá con el desarrollo energético, social y ambiental en su área de influencia”, indicó la EBY.
La principal tarea que tendrá Ardúriz será terminar con la obra de Aña Cuá, que es una monumental obra de ampliación de la central que consiste en colocar tres turbinas, sobre las 20 que ya tiene la generadora, en el brazo que lleva ese nombre.
Es una obra de 400 millones de dólares que estuvo 22 meses paralizada, cuando Milei frenó la obra pública y recién se reanudó en noviembre pasado. Con Aña Cuá, la principal generadora de energía aumentará su capacidad en casi 10 por ciento.
Un dato que llamó la atención en el decreto que firmó Milei es que la designación de Ardúriz tiene fecha de caducidad, el 31 de diciembre de 2031. Es decir, casi en coincidencia con la duración de un eventual segundo mandato del presidente libertario.
Si bien no trascendieron los motivos del cambio de nombres, fuentes cercanas a la generadora apuntan a que el desempeño de Peña en la EBY no habría dejado conforme al Ministerio de Economía. Además de “Toto”, Santiago Caputo, el asesor presidencial, tiene injerencia en la EBY a través de Ignacio Palacios, quien opera desde la sede de Posadas.
Palacios hace tiempo toma decisiones fuertes, incluyendo un intento de relocalizar clubes náuticos en Posadas y revisar comodatos que había otorgado Yacyretá en terrenos costeros, que levantó mucho revuelo en la capital misionera. Por ahora tuvo que dar marcha atrás.
La gestión de Santiago Caputo fue vital al comienzo de la gestión de Peña para que Cammesa le mejorara la tarifa que le paga a Yacyretá. En mayo se firmó el decreto 303/2025 por el cual la compañía mayorista pasó de pagar 8 a 28 dólares el MWh a la represa. La paraguaya ANDE también se comprometió a respetar esa tarifa, en el caso de que utilice la mitad de energía que le corresponde y no la ceda a la Argentina.
Otra designación importante que firmó Milei y Caputo en el decreto publicado hoy en el Boletín Oficial fue la designación de Manuel Ignacio Chavarría Bertolami, para completar el Consejo de Administración del ENY. Se trata de otro funcionario cercano a Santiago Caputo.
Según pudo saber este medio, en medio de los cambios de tenor político, un nombramiento que fue bien recibido por expertos que siguen de cerca el desarrollo de Yacyretá fue el de Richart Pintar como jefe del Departamento Técnico, considerado un histórico con gran experiencia.
Andúriz ya es el 26° director ejecutivo de la EBY, que se creó por un acuerdo binacional firmado en 1973 entre Juan Domingo Perón y Alfredo Stroessner. El primer director ejecutivo fue el ingeniero Juan Legisa, en 1974.
