El descansadero de las semanas cortas puso en pausa la agenda que navega sin más hechos que los que filtra el gobierno bajo los misiles que se cruzan sus funcionarios. Pero habilitó tiempo y espacio para ensayar acercamientos. Los necesarios en todo proceso electoral, algo que está ya en marcha. La balcanización de las fuerzas políticas debilita y empobrece la rentabilidad de la actividad política. En ese estado de fragmentación que muestran el oficialismo y la oposición es difícil construir futuro. Los movimientos buscan tejer ese futuro que lleva al país a una confrontación polarizada como en todos los países de occidente.
La oposición peronista aprovechará el feriado malvinero para ensayar el acercamiento más extensivo que se puede permitir hoy. El martes 1 de abril Axel Kicillof, Ricardo Quintela y la vicepresidenta Victoria Villarruel han comprometido su presencia en la vigilia de Río Grande, Tierra del Fuego. Axel fue quien disparó la iniciativa en diálogo con el gobernador Gustavo Melella.
Malvinas es una celebración que está por encima – o por debajo – de las tirrias políticas. Es parte de una agenda de Kicilloff de presencias fuera de Buenos Aires. El viernes, por ejemplo, salió a caminar por la cintura cósmica del sur. Armó una agenda en el Uruguay que incluyó una reunión con el ministro de Economía de Lula de Silva, Fernando Haddad, que renunció al cargo para ser candidato a la gobernación de San Pablo. El cierre de la jornada fue una cena con el presidente Yamandú Orsi. Se enteró, saliendo hacia el Uruguay, del fallo a favor de la Argentina en el caso YPF. Es un entuerto que se le carga a él por la decisión que desencadenó el juicio por la estatización de acciones de Repsol en la petrolera. Negó siempre que fuera una mala decisión, pero el fallo le saca de encima ese reproche cuando mejor le viene.
Malvinas, una foto de riesgo
El viaje a Río Grande este martes es un ejercicio nuevo para Axel. Los gobernadores de Buenos Aires salen poco. Alambran la provincia para que nadie entre, pero después les cuesta saltarse el alambrado para salir al mundo, que es donde pasan cosas. Quintela, que aspira a ser el armador de un peronismo federal distanciado del cristinismo, y Axel, jefe formal del peronismo del AMBA, se mostrarán por primera vez juntos. Cristalizan una relación que nació el año pasado y que intentó disputarle a Cristina Kirchner la jefatura del PJ Nacional. Se frustró en su momento. Pero el resultado de las elecciones de Buenos Aires en septiembre y octubre de 2025 consagraron al gobernador como ganador de esa pulseada sorda con la expresidenta.
Quintela, además, viene de mostrarse en la misma semana con dos delegados de Cristina: Wado de Pedro y Mariano Recalde y también con diputados del peronismo como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y otros. Gran elasticidad del riojano, que fuerza a que Axel haya aceptado la presencia en Tierra del Fuego para la celebración del 2 de abril.
No iba a desperdiciar la chance Villarruel, que tiene militancia malvinera y que no desaprovecha ninguna oportunidad de responder a las pullas de Olivos, sin que nadie hasta ahora haya explicado qué la separa de Javier Milei. Han buscado la estética clásica de las relaciones entre presidentes y vices. La presencia animará el retablo y vaya rosca la que ofrecerán en la semana pascual, que es cuando más se consumen.
Volver al barrio con Duhalde
La versatilidad del peronismo para animar los acercamientos armó en la noche del jueves una escena que parecía imposible en la tercera década del siglo: un homenaje organizado por el peronismo de Buenos Aires a Eduardo Duhalde. Casi un centenar de dirigentes y de exfuncionarios de gestiones duhaldistas se reunieron en el nuevo camping del Sindicato de Pasteleros en City Bell (usina de roscas si las hay) para cantar el lema acuñado por Julio Alak, organizador del acto junto al exministro Baldomero Cacho Álvarez: Volver al barrio.
Duhalde estuvo acompañado por Chiche y exministros y legisladores como Jorge Remes Lenicov, Jorge Sarghini, Alfredo Atanasof y líneas intermedias – Julio Pereyra,Tati Meckievi, Isidoro Laso, Jesús Carilino, Luis Acuña, Jorge Villaverde, Raul Otahecé. En la cena se leyó un mensaje de adhesión de Kicillof, que esa tarde había estado con Alak para medir los efectos de ese encuentro, que debe sumarle y no restarle al gobernador.
Duhalde dijo que si el peronismo se une puede ganar las elecciones por el 60% de los votos. Llamó a armar un frente con el radicalismo. Faltó el detalle: cómo lograr esa unidad siempre frágil en ese partido. Tiene un electorado íntegro, pero peleas mortales en la cúpula que amenazan con dividirlo. Hasta ahora la mantiene y conservaron en las últimas elecciones un 34% de los votos. Pidió que el próximo gobernador de Buenos Aires sea un bonaerense. Esa provincia los ha importado de CABA, con el peronismo y el no peronismo. Son varias provincias en una sola y cuando tienen que sindicar poder en un candidato le ha sido más oportuno traerlos de afuera, como Daniel Scioli, María Eugenia Vidal o Axel Kicillof.
Alak también reclamó unidad y el regreso de todos los que se fueron del peronismo. El debate será a qué peronismo volverán los que regresen, y de dónde volverán. Ya lo dijo Chacho Álvarez: el peronismo es una identidad en tránsito.
Peronismo elástico
Alak, uno de los cerebros políticos de Axel, tiene capacidad de organización; fue ministro de Justicia del gobierno de Cristina, pero viene de las entrañas del peronismo provincial. “- A todos estos los afilié yo”, bromea sobre su experiencia partidaria frente a la generación que entorna al gobernador. Su proyecto es ser candidato a sucederlo a Axel. Sabe que necesita ampliar la base de adhesiones capturando comarcas identificadas con el radicalismo enfrentado con el mileísmo.
Lo demostró hace un par de semanas cuando dedicó todo un día a acompañarse de radicales para recordar la fecha del nacimiento de Raúl Alfonsín. Participó de tres actos en un día,en los que estuvieron Freddy Storani, Ricardo Alfonsín y Carlos Rosenkrantz,entre otros. Integró en el filo del siglo el trío Los Tres Mosqueteros junto a Alberto Balestrini y Juan José Álvarez. Entornaban entonces al peronismo de Duhalde, a quien quiso honrar en el local de los pasteleros platenses.
Duhalde ensayó en su presidencia interina de 2002/2003 el único gobierno de coalición que ha habido desde 1983. Su alianza con el radicalismo de Alfonsín y el aporte de la Iglesia sostuvo su gobierno.
Uñac ahora defiende las PASO
Alak despegó desde La Plata hacia el gabinete de Cristina, Balestrini fue vicegobernador de Scioli desde 2007 y Juanjo Álvarez participó de ingeniosos armados políticos. Hoy es el armador de la iniciativa de Sergio Uñac. El exgobernador de San Juan sorprendió con un llamado al PJ Nacional para que inicie una rosca que dilucide antes de fin de año quién será su candidato a presidente.
Uñac se mueve, según el asesoramiento de Juanjo, para instalar su nombre en un ticket presidencial. En la semana, Uñac estuvo reunido con Guillermo Michel y coincidieron en que la bandera de unidad debe ser el rechazo a la suspensión o abolición de las primarias PASO. Interesante esta coincidencia porque Uñac fue, bajo el gobierno de Alberto Fernández, el vocero de la iniciativa del expresidente de derogar las PASO.
La banca 73 del Senado es radical
El radicalismo del Senado tiene una de las bancadas bisagra de la cámara, con un rol decisivo para integrar el número de las sesiones y definir la suerte de los proyectos. Decidió reforzar esa bancada con la designación de un secretario del bloque que ya tiene preparada una oficina. Es el exsenador por el Chaco Víctor Zimmermann, que dejó la banca en diciembre pasado pero que nunca se fue. Asesoró al bloque en el debate de la ley de reforma laboral, elaboró el semáforo para negociar con el gobierno y será desde la semana que comienza el asesor principal. Ejercerá un rol semejante al que tuvo hace años el legendario Raúl Baglini: cuando dejó su banca, el Senado le habilitó una oficina desde donde asesoró a su bloque y a otros, siendo consultado hasta por Cristina de Kirchner cuando había algún cuello de botella.
Zimmermann no reeligió su banca, pero fue candidato a integrar la Auditoría General de la Nación y el directorio de Aerolíneas. Con este cargo, que será una suerte de banca, ya tuvo la semana anterior una reunión preliminar con 13 asesores de varios bloques –la mayoría de radicales– que trabajarán en ese think tank.
Declina el Gobierno, se animan las roscas
La malandanza del gobierno anima el interés de aliados y opositores de blindarse para 2027. La debilidad de los partidos y la desinteligencia de los líderes han generado el resultado de 2023, propio de una democracia de carambola. Con partidos escuálidos y ballotage, es una lotería que sorprende a quien gana, como le pasó a Milei, que corrió a Acassuso a pedir agua. Sostiene todo la fortaleza de la sociedad civil y la del sistema electoral argentino, el único que asegura en la región la alternancia, que es sinónimo de democracia. Es como si despertasen del sueño dogmático de la publicidad oficial que dice que este gobierno es bueno y que durará por siempre y buscan alguna querencia donde arrimarse. Las diferencias son de método.
Un grupo identificado con el proyecto de un centrão que quiebre la polarización tuvo un taller-condumio el miércoles para discutir el método. Convocados por Adolfo Rodríguez Saá se reunieron Miguel Pichetto, Ramón Puerta, Miguel Toma, Jorge Pirra y otros. Repasaron hipótesis de armado. Un sector insiste en identificar liderazgos que permitan convocar a una cumbre en el mes de abril.
Puerta se diferencia con una propuesta contraria: no hay que buscar jefes ni líderes. Hay que hacer grupos, mesas y después intentar localizar líderes y eventuales candidatos. En este momento, explica, cualquier dirigente que aspire a liderar en la oposición va a provocar el enojo de sus eventuales competidores. Ya llegará el tiempo de elegir candidatos.
Pichetto lleva adelante la idea de un frente nacional para oponerse al gobierno y cree que no hay que dejar nada afuera. Cree que sostener las PASO es la clave para organizar un panorama partidario horizontalizado y débil. Puerta basa su rechazo a identificar personalidades en el error que entiende cometió Macri en 2023. En ese momento en lugar de fortalecer Cambiemos y frenar la pelea de candidatos y en todo caso unificar el liderazgo, hizo lo contrario. Promovió el enfrentamiento de dos candidatos. Dividió el vértice en lugar de unificarlo y pulverizó las chances de Cambiemos, que ni entró en el balotaje.
PRO: Cómo alambrar CABA
En el PRO macrista se ha puesto lugar y fecha a una cumbre que cerrará Mauricio. Tercera semana de abril en Resistencia, Chaco. Quienes lo acompañan en el gabinete-sombra advierten que también crece la inquietud de dirigentes de todo el país que se le acercan a Mauricio y le piden que los visite en sus distritos. El crecimiento de este interés está relacionado con los desaciertos de superficie del gobierno, que lo muestran desmadejado y víctima del fuego amigo.
Macri niega tener un proyecto político, pero se mueve como jefe y hasta como candidato cuando dice que él es el futuro y que Milei el pasado. Es esperable que todos sus esfuerzos estén dirigidos a mantener en 2027 el control de CABA, el distrito donde nació el PRO y que ha gobernado desde hace 20 años en gloria y majestad. Ha mandado a enlazar todas las tribus que le permitan asegurarle al PRO y sus aliados un futuro post 27. Hasta se filtró que había sido motivo de una reunión secreta entre el primo Jorge y Horacio Rodríguez Larreta para, imaginariamente, buscar afinidades.
Larreta niega que se haya reunido, pero se sabe que hay gestores que los representan en el proyecto de armar una PASO el año que viene entre Jorge y Horacio, de manera de alejar a éste de alguna tentación de ir por afuera. Larreta dice que es difícil porque ve al PRO macrista más cerca de acordar con el mileísmo la sobrevida en el distrito que acercarse a él.
Hay quienes quieren mantener a Horacio cerca para que no quede suelto. El oficialismo porteño espera que se les alce un frente del peronismo, Graciela Ocaña, y sectores del radicalismo que no quieren saber nada con Milei, es decir quienes se mantienen lejos de Daniel Angelici, es decir el sector de Emiliano Yacobitti. Y espera que ese grupo lo tironee a Horacio.
Algo están hablando y la prueba es que el interbloque que integra Larreta – Confianza y Desarrollo – se quedó en la Legislatura con la presidencia de tres comisiones: Discapacidad, Planeamiento Urbano y Personas Mayores. Gran capacidad de desarrollo porque les tienen confianza. En algo andarán.
