Mientras el fuego avanza en la Comarca Andina, la ciencia aporta datos claves para entender la batalla contra el clima: cuántos milímetros deben caer para frenar el avance, el riesgo de las tormentas eléctricas para hoy y el impacto de una sequía invernal que dejó a la vegetación sin defensas.
El incendio en Puerto Patriada mantiene en vilo a la provincia y, más allá del combate cuerpo a cuerpo de los brigadistas contra el fuego, gran parte de la esperanza —y de la preocupación— está puesta en el cielo. ADNSUR dialogó con Ezequiel Marcuzzi, licenciado en Ciencias de la Atmósfera y profesor de la UNPSJB, para analizar las condiciones críticas de las próximas horas.
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Las predicciones no son alentadoras: se espera viento, poca agua y un fenómeno que podría empeorar el escenario: la posible caída de rayos.
¿Cuánto tiene que llover para que sirva?
Es la pregunta que todos se hacen. Según explicó Marcuzzi, no alcanza con una llovizna leve. Para que el agua realmente ayude a las tareas de combate, debe penetrar en el bosque.
“Es difícil determinar una cantidad exacta porque cada diámetro de vegetación reacciona diferente, pero toda precipitación ayuda si supera los 3 milímetros“, detalló el especialista. Sin embargo, en su análisis técnico, fue más específico respecto a lo necesario para frenar —no extinguir— el ígneo: “Para que se frene un poco, se necesitan por lo menos de 3 a 5 milímetros de forma homogénea”.
Ezequiel Marcuzzi, licenciado en Ciencias de la Atmósfera y profesor de la UNPSJB.
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A partir de ese valor, la vegetación gana humedad y el fuego pierde velocidad. Pero la extinción es otra historia. “Para extinguir el incendio es necesario mucho más. Ni siquiera con 20 o 30 milímetros te asegurás la extinción total en todos los sectores, aunque sí ayudaría mucho”, aclaró Marcuzzi, marcando la diferencia entre “controlar” y “apagar”.
Alerta por tormentas y vientos: el escenario para las próximas 48 horas
El pronóstico inmediato presenta un arma de doble filo. Si bien se prevén tormentas aisladas para la tarde y noche de este viernes, estas traen consigo dos factores de riesgo extremo para un incendio activo: actividad eléctrica y ráfagas.
“La ocurrencia de rayos y ráfagas asociadas podría complicar la situación”, advirtió el meteorólogo. Un rayo en una zona seca puede generar focos secundarios, dispersando los recursos de combate.
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Además, el viento jugará un rol preponderante. Para este viernes y, especialmente, para el sábado, se prevé un incremento en la velocidad del viento del sector oeste. “Eso muy probablemente complique las tareas de control”, sentenció Marcuzzi.
No hay pronósticos cercanos de lluvias que permitan aplacar el fuego.
Foto: Gobierno del Chubut
Cualquier cambio brusco o rotación del viento pone en riesgo las estrategias desplegadas en el terreno, motivo por el cual se utilizan pronósticos especiales para incendios forestales para minimizar el peligro para las cuadrillas.
Un verano seco por un invierno sin nieve
Lo que sucede en Puerto Patriada no es solo producto del calor actual, sino una consecuencia de lo que no sucedió meses atrás. Marcuzzi puso el foco en la sequía invernal.
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“La sequía en junio y julio tiene mucho que ver con esta situación”, explicó. La falta de nieve y lluvias en invierno dejó a la región con poca disponibilidad de agua en arroyos y lagunas, pero fundamentalmente dejó a la vegetación estresada y sin humedad interna.
“Los últimos días con temperaturas extremas dispusieron las condiciones para elevar el peligro”, agregó.
¿Qué esperar para el domingo?
Si bien hay expectativa de lluvias para el cierre del fin de semana, el panorama sigue siendo austero. “El domingo se prevén lluvias aisladas sobre el noroeste de la provincia. Por el momento los montos no serían significativos, aunque las previsiones se están ajustando”, comentó el especialista.
A largo plazo, el verano promete seguir la preocupante tendencia: precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas por encima del promedio. Un escenario desfavorable para la batalla que se está librando día a día.
