El conflicto por el acceso a dos miradores históricos ubicados en Península Valdés sigue sumando capítulos de tensión, en medio de una disputa judicial que enfrenta a la Administración del Área Natural Protegida con los propietarios del terreno en el que se encuentran emplazados esos puntos turísticos.
En las últimas horas, el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas dispuso a través de una resolución “la habilitación inmediata y transitoria del acceso público” a los miradores ubicados en la zona de Caleta Valdés y del Mirador de la Pinguinera.
Además, señaló que esa habilitación debía darse “bajo las condiciones de manejo, conservación, señalización y control que determine la autoridad competente, hasta tanto se determine la propiedad del área en la que se encuentran los mismos”.
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Cerraron dos miradores históricos y la Administración llevó el conflicto a la Justicia.
En paralelo, el Ministerio encomendó a la Administración Península Valdés “la resolución definitiva por vía judicial de la propiedad del área de miradores”.
Según confirmaron fuentes del sector turístico a ADNSUR, la resolución se cumplió durante algunas horas. Sin embargo, el panorama cambió por completo cuando los dueños del terreno decidieron volver a cerrar la tranquera.
Este martes al mediodía, autoridades provinciales se dirigían al lugar junto a un oficial de Justicia y la Policía para hacer cumplir lo ordenado por el Ministerio y volver a habilitar el acceso a los miradores. “Los que conocemos a esta persona sabemos que va a ir todos los días a poner alambre de vuelta”, aseguraron prestadores turísticos que tienen trato con la mujer que encabeza el reclamo.
Península Valdés: cerraron dos miradores históricos y la Administración llevará el conflicto a la Justicia
Un conflicto complejo, con intereses privados dentro de un área protegida
El cierre afecta a dos miradores históricos, utilizados desde hace más de tres décadas y considerados de uso público por generaciones de residentes y visitantes. “Son lugares emblemáticos para quienes viven en la zona y para quienes llegan a conocer la península. El impacto es doble: institucional y emocional”, señalaron desde la Administración de Península Valdés la semana pasada, al informar que recurrirían a la judicialización del conflicto.
Según explicaron desde la administración, el conflicto no tomó por sorpresa, ya que las conversaciones con la titular del predio se mantenían desde junio del año pasado. Sin embargo, remarcaron que no se respetaron los tiempos pactados, ya que las negociaciones estaban previstas hasta el día 15 del mes, pero el cierre se concretó el día 6, sin previo aviso.
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En contraste, remarcaron que no existen conflictos con otros miradores ni con el resto de los propietarios. De hecho, se continúan realizando obras y mejoras en sectores como Caleta Valdés, Punta Norte, Isla de los Pájaros y el Istmo, donde recientemente se inauguraron refacciones, sanitarios nuevos y obras de infraestructura ambiental y cloacal.
Respecto al aspecto legal, las autoridades reconocieron que se trata de una situación compleja, ya que se cruzan intereses privados con espacios de uso público dentro de un área protegida y reconocida como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Sin embargo, aclararon que el conflicto no afecta directamente el estatus internacional del área, sino que responde a una disputa de carácter privado.
